Por el camino de las enfermedades de transmisión sexual

por | 3 Junio, 2017

Todos escuchamos hablar de las enfermedades de transmisión sexual pero pocas veces nos detenemos a mirar en qué consisten y cuál es el riesgo que tenemos de padecerlas. Es muy sabido que las enfermedades de transmisión sexual se transmiten teniendo sexo, esto es: sexo vaginal, anal y oral. Sin embargo a veces ocurre que las vías de transmisión son las transfusiones de sangre o productos sanguíneos. En el caso concreto del sida este también puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo.

Las personas podemos estar contagiadas de enfermedades de transmisión sexual sin saberlo dado que no presenta síntomas, salvo los comunes como pueden ser flujo vaginal, secreción uretral o ardor en los hombres así como úlceras genitales y dolor abdominal.

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Qué supone hablar de enfermedades de transmisión sexual

Es un tema delicado. Aunque la información está al alcance de todos, no es un tema que surja en una conversación, sin embargo es sabido a diario más de 1 millón de personas contraen enfermedades de transmisión sexual, cuyos efectos son profundos en la salud psicológica, sexual y reproductiva de las personas. Muchas veces también pueden tener consecuencias graves.

Conviene por ello estar informados, saber prevenir, lo que sin duda deriva de una educación sexual sobre las prácticas sexuales que realizamos. Y es que tener unas prácticas sexuales seguras, reducen con creces los riesgos de contraer enfermedades de transmisión sexual.

Pero qué hacer si creemos tener algún tipo de enfermedad sexual. Como debemos actuar en ese sentido. Desde luego con prudencia. Y si deseamos hacernos una prueba que determine si tenemos algún tipo de enfermedad sexual.

¿Cómo son las pruebas de detección?

Por lo general incluyen el examen de los genitales, así como el ano del paciente para ver si se encuentra una infección, esto supone posibles erupciones o algún tipo de secreción, úlceras o quizá verrugas. A veces, en el caso concreto del sexo femenino, esta prueba se asemeja a un examen pélvico. Se tomará asimismo una muestra de sangre mediante punción y una muestra de orina, de igual forma muestras de secreción, tejido, células y saliva.

En determinadas ocasiones el diagnóstico se basa en los distintos síntomas que presentas o en el examen físico, lo que hace posible de inmediato indicar cuál es el tratamiento a seguir. En algunos casos se envían muestras al laboratorio para proceder al análisis. En ese caso el resultado suele tardar algunos días.
Para no tener que pasar por ese trance, es importante insistir en la prevención. Si acaso tienes contacto con una sola persona, una de las maneras de prevenir la presencia de enfermedades de transmisión sexual es utilizando preservativos de látex y aunque no son totalmente seguros, ayudan a disminuir las posibilidades de contraer enfermedades de transmisión sexual. Se debe para prevenir reduzca el número de personas con las que se tienen relaciones sexuales, eliminar drogas y alcohol antes y durante las relaciones sexuales.  Además tenga en cuenta que si usted tiene una enfermedad de transmisión sexual es más probable que se contagie del VIH.

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