La agricultura y el desarrollo sostenible de la sociedad

By | 22 abril, 2018

El futuro de las nuevas generaciones depende de las decisiones que tomen los gobiernos y las empresas privadas en la actualidad. De este modo, es importante delimitar método y modelos efectivos para garantizar un desarrollo sostenible, que están enfocados al cuidado de los recursos naturales y el medio ambiente.

 

Todo lo antes descrito está profundamente relacionado con la agricultura, pues de ella depende la producción de alimentos de una manera efectiva. Para esto, la Organización de las Naciones Unidas ha establecido una serie de medidas que serán de gran ayuda en los países que enfrentan mayores retos y dificultades.

 

Según la FAO, siglas que corresponden a “Food and Agriculture Organization”, es necesario implementar un modelo que pueda garantizar la agricultura sostenible, de tal forma que sea respetuosa con los ecosistemas. En este caso, se está priorizando la producción de distintos tipos de cereales, que son esenciales para una alimentación balanceada y que las personas puedan mantener una buena saluda. Algunos de ellos son el maíz, arroz y trigo.

El programa en cuestión ha sido denominado “Ahorrar para crecer”, y ha sido pensando para zonas de alta latitud, aunque también ha demostrado dar buenos resultados en otras clases de territorios. Su objetivo principal es el cultivo de cereales mientras se contribuye con el crecimiento y mantenimiento de los ecosistemas de la zona.

 

Es muy importante mencionar que las empresas privadas están en la obligación de implementar una agricultura sostenible en sus fincas y terrenos dedicados al cultivo. Esto se debe a los diferentes problemas que acarrea el cambio climático, que con el pasar de los años está teniendo un gran impacto en los suelos y recursos necesarios para la producción.

 

Por otro lado, los gobiernos están en la obligación de acogerse a compromisos internacionales, solo de esta forma podremos hacerle frente al calentamiento global. De la misma forma, deben demostrar su preocupación para reducir los índices de pobreza, abasteciendo a las personas más necesitadas con una buena calidad de vida.

 

En conclusión, no cabe duda que los modelos tradicionales que se aplican en la agricultura deben evolucionar y adaptarse al mundo de hoy, pero siempre tomando en cuenta el futuro de las nuevas generaciones. Esto solo será posible mediante un cambio de paradigma, que ponga como prioridad prácticas más inclusivas y menos contaminantes. La clave de todo esto está en la innovación y el uso de nuevas tecnologías, pero nunca dejando de lado el esfuerzo y apoyo de la comunidad.

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